Más de 500 personas, entre alumnado de los centros educativos y vecinos y vecinas, participaron en la II Marcha contra la Violencia celebrada el martes

Calzada de Calatrava ha conmemorado esta semana el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres con un completo programa de actividades que implicó a toda la comunidad educativa y contó con la participación activa de vecinos y vecinas del municipio. El objetivo común: sensibilizar, visibilizar y reafirmar el compromiso colectivo en la lucha contra cualquier forma de violencia hacia las mujeres.

La actividad principal tuvo lugar el martes 25 con la II Marcha contra la Violencia, que partió del Silo como punto de encuentro de los dos colegios de la localidad y a la que se unieron también los alumnos y alumnas de 4º de ESO, acompañados por su profesorado. Con el ritmo de una batukada y pompones morados en mano, el recorrido avanzó por las calles de Calzada mientras numerosos vecinos y vecinas se incorporaban espontáneamente, superando las 500 personas al llegar a la Plaza.

Una vez allí, la alcaldesa, Gema García Ríos, fue la encargada de dirigir unas palabras especialmente a la juventud para recordar la importancia de construir una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia. También alertó del creciente impacto de la violencia ejercida a través del entorno digital, en línea con el lema institucional de 2025: “Yo no comparto violencia hacia las mujeres”, que pone el foco en la necesidad de prevenir estas conductas cada vez más presentes entre la población joven.

La conmemoración continuó con la lectura de un manifiesto a cargo de una alumna de Educación Secundaria y con la interpretación de una canción de Rozalén por parte de otro grupo de estudiantes. Además, en la fachada del Ayuntamiento se exhibieron pancartas elaboradas por mujeres de la localidad y por el alumnado, mientras sonaba por megafonía una canción creada por escolares utilizando de forma positiva las nuevas tecnologías. El ambiente participativo se transformó en un emotivo minuto de silencio en memoria de todas las mujeres víctimas de violencia.

Como gesto final, se invitó a alumnado y familias a dejar sus pompones morados atados en la barandilla del Ayuntamiento, símbolo del rechazo colectivo a la violencia contra las mujeres y sus hijos e hijas.

La concejala de Juventud, Mujer e Igualdad, Ángela Ruiz Espinosa, ha querido agradecer, en nombre del Ayuntamiento, la implicación de la Escuela Infantil, del voluntariado que apoyó los talleres de elaboración de pompones, del profesorado y centros educativos por las iniciativas creativas desarrolladas, así como de las asociaciones de mujeres que participaron en los talleres intergeneracionales celebrados la semana anterior.

Asimismo, ha resaltado “la importancia de que la escuela, las familias y las instituciones trabajemos juntas para educar en el respeto y en relaciones afectivas sanas ya que la sensibilización desde edades tempranas es fundamental para que los y las adolescentes desarrollen una mirada crítica frente a la violencia, tanto presencial como digital”.