Viernes, 28 Enero, 2022 España es el segundo país europeo con una mayor oferta de puestos de trabajo en el sector energético
Un estudio de la Cátedra de Sostenibilidad Energética del IEB-Universitat de Barcelona sostiene que la adecuada formación de los nuevos profesionales del sector energético determinará el éxito de las políticas de energía y clima. El documento, que identifica los nuevos perfiles profesionales del sector, sostiene que para que la transición energética sea también un éxito en el ámbito laboral, las administraciones deben estrechar lazos entre los centros educativos y el mercado laboral, actualizando la oferta educativa; fomentar las softskills en los estudios; avanzar en el desafío de la educación STEM; y apostar por una Formación Profesional de calidad e innovadora, entre otras medidas.

Transformación tecnológica, energías renovables, eficiencia energética, finanzas verdes y sostenibilidad, y orientación al cliente son las cinco especialidades más demandadas por las empresas energéticas en el marco de la transición energética actual, según un estudio elaborado por la Cátedra de Sostenibilidad Energética del IEB-Universitat de Barcelona.

El estudio coloca a España como el segundo país europeo con más demanda de profesionales energéticos, después de Alemania, y seguido de Francia, Reino Unido eItalia. Estos cinco países concentraban más de la mitad de losnuevos puestos de trabajo en tecnologíasverdes en 2018.

El sector energético, que está viviendo una profunda transformación, tiene que hacer frente a procesos de descentralización de la generación, incorporación de nuevas tecnologías energéticas y digitalización. “Estos cambios van a dar lugar a nuevos perfiles profesionales, como los gestores de demanda eléctrica producida por los nuevos agentes del mercado o nuevos profesionales con una base tecnológica fuerte y con capacidad de análisis de datos, que tendrán que convivir con trabajadores con perfiles medios, donde la especialización a través de la formación profesional tiene un amplio recorrido”, explica María Teresa Costa, directora del estudio.

El nuevo escenario tecnológico está impulsando nuevos perfiles profesionales como técnicos de proyectos en energías renovables, especialistas en redes eléctricas en parques eólicos, especialistas en sistemas fotovoltaicos, ingenieros de diseño o expertos en contratos de suministro de energía.

Asimismo, el impulso al hidrógeno y la digitalización de las redes también está dando lugar a profesiones emergentes como la de desarrollador de proyectos de hidrógeno verde, desarrollador de diseño de redes eléctricas inteligentes o especialista en integración de tecnologías de almacenamiento.

Y en el ámbito de la edificación y rehabilitación sostenible, se perfilan nuevas profesiones como los instaladores de soluciones tecnológicas avanzadas o gestores de modelización de información para la edificación; los especialistas en renovación profunda de edificios; o los auditores y gestores energéticos.

En un contexto de recuperación socioeconómica, descarbonización y digitalización dela economía, “la generación netade empleos verdes debe serel motor quepermita reducir la desigualdad y la pobreza en España, un país que cuenta con altastasas de desempleo”, sostiene Costa. En este sentido, recuerda que las medidas adoptadaspor el PNIEC llevan asociadas un aumentoneto del empleo de entre 253.000 y348.000 puestos al año durante el período2021-2030.

Según el estudio, los expertos del sector sostienen que los estudios regladosactuales “no vienen con el conjunto dehabilidades necesarias para hacer frentea la revolución que se está produciendoen el sector energético”, especialmente en lo referido a las energías renovables y lasostenibilidad ambiental. Por ello, destacan la urgencia de actualizar contenidos, detectar carencias formativas ybuscar nuevas herramientas para mantenerel sector actualizado a través de acuerdosde cooperación con centros formativos yadministraciones, además de promover en las titulaciones las llamadas softskills.

Entre las principales carencias, los expertos entrevistados alertan sobre “la faltade competencias digitales, lingüísticasy de comunicación”, y destacan la baja presenciade la mujer en el sector energético, así como lanecesidad de revertir esta situación, promoviendo su participación en carrerasSTEM desde edades tempranas.

Tomar medidas ante los riesgos para el mercado laboral

La transición hacia un modelo energéticoverde y sostenible constituye unaoportunidad para la economía española pero todo proceso transformadorconlleva a su vez unos riesgos.

Entre los colectivos más afectados, el informe identifica los trabajadores con bajos nivelesformativos y de competencias; los trabajadoresde tecnologías obsoletas dentro dela Agenda Verde 2050 –por ejemplo,centrales térmicas de carbón o petróleo–;y los trabajadores de la industria energéticaafectados por la deslocalización deprocesos y con limitaciones para la movilidadgeográfica.

El colectivo más vulnerable es el de las personas con un muy bajo nivelformativo, seguido de las personascon reducidas competencias numéricas oen áreas STEM. “Y dentro del colectivo de vulnerables porsus reducidos niveles de competenciasSTEM, conviene prestar especial atencióna la población activa de mayor edad y alas mujeres”, afirma la directora del informe.

El estudio también identifica la dependencia económica dealgunas localidades de sus instalacionesenergéticas, que se están desmantelando comoconsecuencia de la Agenda Verde 2050. Por ello, destaca que “la transiciónenergética puede suponer una oportunidadpara cerrar la brecha con la España rural,dada la naturaleza descentralizada de buenaparte de las nuevas tecnologías energéticas”.

Para tratar de reducir el impacto en estos colectivos, la capacidad de ampliacióny renovación de las competencias yla movilidad geográfica son dos de losprincipios de actuación que se pueden implementar, según el informe. “Las propias empresasenergéticas suelen contar con planes deformación propios para suavizar la transiciónenergética y son conscientes de la existenciade colectivos vulnerables”, explica Costa.

Necesaria cooperación entre Administración, centros educativos y empresas

Para que la transición energética sea también un éxito en el ámbito laboral, el estudio sostiene que las administraciones deben estrechar lazos entre los centros educativos y el mercado laboral, actualizando la oferta educativa; fomentar las softskills en los estudios; avanzar en el desafío de la educación STEM; y apostar por una Formación Profesional de calidad e innovadora, entre otras medidas. Un ejemplo de este tipo de colaboración es el programa de FP para la Empleabilidad de Fundación Naturgy, que trabaja con la Secretaría General de Formación Profesional, las Comunidades Autónomas, El Instituto para la Transición Justa y el SEPE, en diferentes líneas de acción. 

Por su parte, las empresas deben mejorar el reciclaje de sus profesionales; fomentar la colaboración con administracionesy otras entidades relacionadas con el mercado laboral y la formación; reforzar la Formación Profesional Dual; y estimular una mayor participación de la mujer en el sector. Y en último término, “los trabajadoresdeben concienciarse de la importancia de la formación a lo largo de toda la vida”, sentencia Costa.

El informe se ha realizado a partir de lasopiniones de expertos del sector y del análisis de 12.000 ofertas de trabajo en países de todo el mundo.

El informe presentado hoy forma parte de las actividades de divulgación de la Fundación Naturgy sobre temas relacionados con el sector energético. Todas sus publicaciones se pueden consultar en el Centro de Conocimiento de su web. La Fundación, creada en 1992 por la compañía energética, también desarrolla programas de acción social, que inciden especialmente en actuaciones para paliar la vulnerabilidad energética.