Lunes, 14 Mayo, 2018 Los vecinos de Carrión de Calatrava celebraron su Romería en honor a su patrona, la Virgen de la Encarnación
Los carrioneros volvieron a volcarse un año más con su patrona
La emoción destacó en algunos momentos del recorrido de ayer, especialmente en su parada en el Cementerio, en el “Canto Blanco” y a la llegada al Santuario

El pueblo de Carrión de Calatrava (Ciudad Real) se volcó ayer, un año más, acompañando a su patrona la Virgen de la Encarnación con devoción, sentimiento y a paso ligero en el trayecto que va desde el municipio hasta su ermita.

Cientos de personas acompañaron la figura de su patrona, desde primera hora en la Misa en la Parroquia, donde ha permanecido la imagen de la Virgen de la Encarnación 40 días desde las pasadas fiestas patronales; para luego acompañarla, como marca la tradición, a golpe de tambor paso ligero de regreso a su ermita.

A partir de entonces, dos momentos cumbres se vivieron este día. Uno sucede en las inmediaciones de la ermita de San Antón, adosada al cementerio, donde, tras las palabras de despedida del párroco, Alejandro Molina Rodríguez, quien este año se sintió especialmente emocionado al celebrarse el 50  Aniversario de su sacerdocio, emprende su camino hacia  el paraje del Santuario, volviendo a su ermita a hombros de sus devotos y devotas, ataviados con camiseta y pañuelo, marcando el paso a golpe de tambor, acompañada por multitud de gente.

Fueron muchos los que acompañaron en el camino de regreso a la Ermita, y fue evidente cómo se aceleró el ritmo de los romeros en los kilómetros finales, especialmente tras el paso por el Canto Blanco, a unos 500 metros del santuario, donde se gira la imagen hacia el pueblo como despedida hasta el próximo año antes de seguir su ruta hacia el paraje del Santuario.

Todos querían fotografiarse con la Virgen

El segundo momento emocionante del día, con la belleza primaveral del paisaje carrionero de fondo y de su impresionante fortaleza de Calatrava La Vieja, se vivió en el Santuario, donde cientos de personas al grito de “guapa” y “viva la Virgen de la Encarnación” recibieron a su patrona, con la emoción en los ojos y en el corazón, para después, una vez que entra la Virgen en el Patio, querer todas las familias hacerse la foto de recuerdo con la Virgen, antes de colocarla en el interior de la Ermita para la Misa.

Es tiempo entonces de descansar y relajarse de la caminata, hasta la hora del aperitivo, cuando, como es tradición, la Hermandad de la Virgen de la Encarnación invita al habitual aperitivo a los romeros, para, a continuación, celebrar la subasta de presentes a la Patrona.

A partir de ese momento “hatos” o “corros” cobran más protagonismo, recintos habilitados muchos de ellos en la noche anterior, en los que los grupos de amigos y familiares pasan un día de convivencia y reencuentro en sana armonía, compartiendo estos momentos con paseos por el recinto del Santuario, en un constante ir y venir de hato en hato, de paseos por el pequeño “mercadillo ambulante” y por las atracciones infantiles, puestos de feriantes, por el kiosco hostelero instalado en el recinto y por el chiringuito.

Ana María López, alcaldesa de Carrión, volvió a acompañar a la Patrona en el trayecto, y, a su término, junto al resto del equipo de gobierno municipal al completo, destacaba “el buen comportamiento de vecinos y romeros, felicitando a todos y cada uno de los integrantes de la Cofradía con su presidente y mayordomo al frente por su esfuerzo y buen hacer, así como a la Agrupación Musical Calatrava La Vieja que acompañó a nuestra patrona desde primera hora de la mañana”.

“La devoción a nuestra Patrona, seña de identidad de nuestro pueblo, ha sido protagonista un año más, y nos ha vuelto a unir a carrioneros, emigrantes que vuelven a su pueblo estos días, y a los vecinos de la comarca y de la capital de Ciudad Real que nos han acompañado para vivir esta fiesta, en la que la climatología nos permitió pasar dos días estupendos”, añadía Ana María López.

Agradeció la alcaldesa también el trabajo de los miembros de la Hermandad, para que todo saliera bien, así como del equipo de emergencias sanitarias, con una ambulancia, servicios de Protección Civil y un sinfín de voluntarios que hacen posible que todo salga según lo previsto.