Viernes, 21 Septiembre, 2018 Los farmacéuticos toledanos se forman para atender las necesidades específicas de los pacientes encamados
María José Martínez, dra. técnica del COF Toledo, con la ponente Fátima Bravo, de Indas
La conferencia forma parte del decimotercero curso de atención farmacéutica que desarrolla el Colegio Oficial en estos meses

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo celebró en la tarde de ayer una conferencia para dar a conocer las necesidades de cuidado del paciente encamado, y cómo puede colaborar el profesional de la farmacia con una buena asesoría al usuario, haciendo más sostenible el sistema. Esta actividad formativa forma parte de la programación del decimotercero Curso de Atención Farmacéutica y en colaboración con Indas.

La directora técnica del Centro de Información al Medicamento (CIM) del COF de Toledo, María José Martínez, presentó a la ponente, la diplomada en Enfermería y especialista en productos de incontinencia de Indas, la toledana Fátima Bravo Piqueras, quien desgranó ante cerca de 40 asistentes algunas de las claves en la atención a estos enfermos.

Hay que tener en cuenta que en España hay unos 6,5 millones de incontinentes, aunque no son cifras del todo reales, porque siempre hay muchos que están ocultos, y no acuden al médico o farmacia hasta que la incontinencia sea grave.

Fátima Bravo centró su intervención, destinada a licenciados en Farmacia, técnicos y auxiliares, en tres ejes: primero habló del diagnóstico y tratamiento de la incontinencia urinaria; más adelante detalló el uso adecuado de absorbentes y, por último, explicó cómo mejorar la higiene y el cuidado de la piel, un asunto delicado en los pacientes encamados.

Esta enfermera incidió en la importancia de asesorar correctamente qué debe utilizar cada paciente para mejorar la calidad de vida cuando lo hacemos.

“La farmacia es la primera línea con el usuario y estos profesionales pueden mejorar mucho la calidad de vida de los usuarios. Según la Sociedad Española de Geriatría, un 10% de los encamados en domicilio, termina en una Residencia por falta de cuidados esenciales, si nosotros ayudamos a mejorar su calidad de vida, y reducir la carga de trabajo en sus domicilios, podemos hacer más sostenible el sistema, incidiendo para que estos pacientes no vayan a residencias antes de tiempo”, añadía la experta.