Jueves, 20 Diciembre, 2018 La dirección de RSUSA lamenta que la parte social haya roto las negociaciones y se mantenga inflexible ante las concesiones de esta empresa, que es un ejemplo en cuanto a condiciones laborales
Pedro Antonio Palomo, presidente del Consorcio RSU y empresa RSUSA de Ciudad Real
El presidente del Consorcio dejó claro que la dirección de la empresa no quiere que haya huelga, cuando este convenio colectivo es uno de los mejores de España, y asegura que parece que, mientras la empresa ha llevado 3 propuestas en las negociaciones, los sindicatos sólo el bolígrafo para firmar la convocatoria de huelga

El presidente del Consorcio RSU de Ciudad Real, Pedro Antonio Palomo, lamenta que la parte social haya roto las negociaciones y se mantenga inflexible ante las constantes concesiones de la empresa, “parece como que, mientras la empresa llevamos una propuesta tras otra, y ya hicimos 3, en las negociaciones los sindicatos sólo llevan el bolígrafo para firmar la convocatoria de huelga”.

En rueda de prensa, Pedro Antonio Palomo, acompañado del gerente Oscar Narros, lamentó que “los sindicatos no quieran alcanzar ningún acuerdo y se empeñen en una huelga que perjudica a los trabajadores y a los ciudadanos, sobre todo cuando la empresa Residuos Sólidos Urbanos de Castilla-La Mancha, RSUSA, es un ejemplo en nuestro país, porque tiene unas buenas condiciones laborales para sus trabajadores. No hay ninguna otra empresa en España que mejore estas condiciones”.

Expusieron desde la dirección de RSUSA como en el último acto de mediación celebrado ayer tarde, al que ambas partes habían accedido de común acuerdo a celebrar, la dirección de la empresa volvió a hacer sus propuestas, que ya suponen acuerdo de más del 90% de lo solicitado por la tarde social, ampliándolas incluso, dejando claro que el único punto que les separa, la jornada laboral, requiere de tiempo para su aplicación y supone un gran coste para la empresa, superior al millón de euros.

Por parte sindical, se mantuvieron en las mismas propuestas iniciales sin acceder a negociar ningún punto de reivindicación, y eso aún habiendo propuesto la empresa transformar los días de asuntos propios en días de descanso.

Pedro Antonio Palomo hizo una llamada a la sensatez, por el perjuicio que ocasionará a trabajadores, ayuntamientos consorciados y ciudadanos la convocatoria de la huelga, insistiendo en que “desde el RSU mantenemos abiertas las vías de negociación para llegar a un entendimiento en los próximos días y evitar esa drástica decisión”.

También la dirección de RSUSA quiere aclarar que no es cierto que se haya producido “una congelación de salarios”, como indican, sino más bien al contrario, pues los incrementos, los últimos años han sido los máximos que ha permitido la ley de la masa salarial, y se han hecho de manera lineal para todos los trabajadores, y por tanto, mejorando las condiciones salariales de la mayoría de los trabajadores por encima del IPC.  De hecho la partida para gastos de personal, que supone un 60% del gasto total de la empresa, ha crecido un 6% en los últimos 3 años, al igual que se ha incrementado la plantilla en los últimos años.

 

También, recordaba a la opinión pública que RSUSA ha mantenido, y mantendrá, un permanente equilibrio en sus cuentas, lo que garantiza la viabilidad futura de la empresa, como lo corroboran los niveles de inversión alcanzados, el incremento de plantilla, el desarrollo de proyectos a futuro o la puesta en marcha de la planta de tratamiento en Almagro, siempre  con el cumplimiento de la normativa medioambiental de la UE, cada vez más exigente.

 

Y, se preguntaba, si no eran sindicatos los que pretendían poner en peligro la viabilidad de la empresa, con estas presiones sobre la dirección, al no acceder a programar de forma planificada, limitándolo hasta julio, el cambio de la jornada laboral a las 35 horas, porque, insistía lo único que pide la dirección de la Empresa es tiempo, como les indicamos a los representantes del Comité de Empresa, la aplicación de esta demanda, de forma inmediata al 1 de enero del 2019, supone aproximadamente un millón de euros adicionales de gasto para RSUSA, teniendo en cuenta que la Diputación de Ciudad Real ya aporta al Consorcio más de 4 millones de euros y los Ayuntamientos no están en situación de afrontar un aporte adicional (ambos conceptos suponen 15.000.000€ más del 80% de los ingresos de la empresa).

Recordaba Palomo como ellos son meros transmisores de lo acordado en el Consejo de Administración y Asamblea del RSU, que decidió por unanimidad la congelación de tarifas, y ahora no podemos hipotecar a los nuevos responsables del Consorcio ni a los Ayuntamiento, que surjan de las elecciones de mayo, con una decisión que tiene un coste de 1 millón de euros, “además y sobre todo cuando ya les hemos reconocido mejoras por importe de 300.000 €”.

Apelaba la dirección de empresa a que la parte social no siga enrocada en su inflexibilidad y haga propuestas alternativas que permitan alcanzar una negociación que sea buena para los trabajadores y para los más de 400.000 ciudadanos a los que se presta el servicio desde el Consorcio RSU