Miércoles, 2 Octubre, 2019 El Centro Ocupacional ADIN en Villanueva de los Infantes ya ha obtenido el primer compost orgánico, dentro del proyecto conjunto con el Consorcio RSU
La directora del Centro Ocupacional con la presidenta del RSU y el primer compost
La presidenta del RSU María Fresneda asistió hoy a la primera producción de compost a pequeña escala que se ha realizado en el Centro, en colaboración con el Consorcio, para, en el futuro, y a modo de referencia poder transmitir al resto de centros de similares características y también a hogares domésticos

CIUDAD REAL, 4-10-2019.- El Centro Ocupacional ADIN de Villanueva de los Infantes ha comenzado a obtener su primer cantidad de compost orgánico dentro del proyecto de cooperación para separar biorresiduos en zona ITI (zona de Inversión Territorial Integrada), en colaboración con el Consorcio de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de Ciudad Real, que se puso en marcha en enero con una vigencia de dos años. La presidenta del Consorcio RSU, María Fresneda, asistió esta mañana junto a  la directora del Centro ADIN, Maria Angeles de Lope, al inicio de la práctica del proyecto en el Centro Ocupacional.

“Este proyecto tiene por objetivo que el valor de los biorresiduos se mantenga en la mayor cantidad posible dentro de la zona donde se generan y como aporte a la agricultura de su entorno necesitada también de aportes orgánicos. El Consorcio RSU sigue apostando por la economía circular a pequeña escala, en particular en zonas rurales, incrementando la sostenibilidad y, a la vez, integrar a personas socialmente excluidas”, comenta María Fresneda.

El proyecto se lleva a cabo en la zona ITI (Zona de Inversión Territorial Integrada) establecida por la Junta de Comunidades en el campo de Montiel. En el municipio de Villanueva de los Infantes, se seleccionaron dos centros específicos para implantar la iniciativa de la recogida separada de biorresiduos en grandes generadores, la Fundación Residencia de Mayores Santo Tomás y el Centro Ocupacional ADIN. El plan de acción se centra en los residuos orgánicos generados en las cocinas y comedores de la residencia de mayores y del centro ocupacional.

Cada uno de los dos centros elegidos aporta sus biorresiduos. ADIN realiza las tareas de compostaje, utilizando el producto obtenido en sus propias instalaciones, así como en jardines e invernaderos, para lo que el Consorcio RSU le ha financiado los materiales necesarios y se les ha explicado las pautas a seguir en el proceso de compostaje. El total de ciudadanos involucrados en este proyecto es de 139.

El Consorcio RSU de Ciudad Real, empresa pública que gestiona tanto la recogida como el tratamiento de los residuos municipales de 92 municipios y 400.000 habitantes, entre los cuales está el municipio de Villanueva de los Infantes, lidera el proyecto y lo financia, contando con un presupuesto inicial de 10.650 euros,  y lo utiliza como experiencia para aplicarla en otras zonas donde realizar la gestión de los residuos e incluso servirá como referencia para que se implante en otras zonas de Castilla-La Mancha o de la España despoblada.

Los materiales usados son 10 contenedores de 120 litros con pedal y color marrón, 16 compostadores de 2.000 litros; 18 aireadores y 4 termómetros, así como distinto material formativo.

La cantidad de biorresiduos obtenidos en la fase inicial asciende a 900 kg/mes, de los cuales se prevé obtener aproximadamente 350 kg/mes de compost, que serán aportados a los jardines e invernaderos de los centros participantes, una vez compostado el biorresiduo. Además, serán reciclados los envases ligeros, vidrio y papel/cartón generados en los centros mencionados.

La presidenta del Consorcio RSU María Fresneda destaca como se observa una activa participación del personal de los centros, una vez que se les informó de cómo realizar el proceso de separación de los residuos, promulgando con ello un nuevo estilo de vida en cuanto a la gestión de residuos.

La participación y el compromiso entre los centros seleccionados permiten que el proyecto se lleve a cabo con éxito. Esta actitud es primordial para realizar una economía circular a pequeña escala y poder transmitir al resto de centros similares características y también a hogares domésticos, consiguiendo a medio plazo una participación masiva y una reducción en la generación de los residuos domésticos.

Esta iniciativa ha sido presentada como ejemplo de buenas prácticas medioambientales para la mejora de la gestión de los residuos por la Junta de Castilla La Mancha dentro del programa europeo BIOREGIO en el que participan otros cinco países. Asimismo, esta experiencia permite fomentar la participación activa de diversas administraciones y mejorar la educación medioambiental de los ciudadanos con casos reales de fácil divulgación.