Jueves, 20 Diciembre, 2018 El Ayuntamiento de Terrinches reconstruirá y restaurará el mosaico romano hallado en el entorno de la Ermita de Luciana
Imagen del mosaico.
El Consistorio lanza el pliego de condiciones para este proyecto que tiene un presupuesto de 23.000 euros y que se ejecutará gracias a una subvención de la Asociación “Tierras de Libertad”

El Ayuntamiento de Terrinches (Ciudad Real) acaba de lanzar el pliego de condiciones para las obras de restauración y consolidación del mosaico romano que apareció en 2009 durante las prospecciones arqueológicas para la construcción del polígono industrial “La Hoya” en 2009 y las obras para rehabilitar el entorno de la Ermita de Nuestra Señora de Luciana, inmueble declarado Bien de Interés Cultural.

Se trata de la primera fase del proyecto para reconstruir este vestigio arqueológico que cuenta con un presupuesto de 23.000 euros gracias a una subvención de la Asociación de Desarrollo del Campo de Montiel y Campo de Calatrava “Tierras de Libertad”, que gestiona ayudas LEADER.

El alcalde de Terrinches, Nicasio Peláez, confía en que las obras se puedan iniciar en el mes de febrero de 2019. “Hace años que queremos poner en valor este hallazgo y ahora hemos visto la oportunidad de impulsar este proyecto. Se trata de un mosaico que se suma a nuestro basto patrimonio arqueológico y que tenemos la obligación de conservar en las mejores condiciones posibles”, explica.

El expediente incluye actuaciones para eliminación de depósitos, raíces y tierra del mosaico pavimental; recogida y clasificación de las teselas sueltas en el mosaico; definición de los planos y cortes del calco del mosaico pavimental; consolidación del soporte de cal y arena e inyección de mortero; consolidación de las teselas sueltas del mosaico con imprimación de resina acrílica; eliminación de depósitos blandos y protección del mosaico contra las humedades.

Cabe recordar que este mosaico romano apareció en 2009 durante una peritación arqueológica realizada con motivo de la adecuación del entorno de la ermita de Nuestra Señora de Luciana y del polígono industrial de la localidad. No fue hasta 2016, con la autorización de la Consejería de Educación y Cultura, cuando se hizo una primera intervención para documentar y sondear sus límites, pero debido al mal estado del pavimento, afectado por las labores agrícolas y la erosión como consecuencia del daño producido por las raíces de los árboles plantados en su alrededor, solo se pudo documentar una primera parte.

Posteriormente, en una ampliación de la campaña se halló un pavimento musuario construido con teselas bicromas de caliza blanca y pizarras de color gris azulado junto con motivos de tipo geométrico a base de círculos y franjas decorativas que podrían pertenecer a una gran sala (oecus) y cuyas figuras podrían estar relacionadas con una escena de caza. Según los datos obtenidos se podría constatar que el momento principal de uso de esta villa romana, conocida como “El Calvario”, fue del siglo IV después de Cristo.