Lunes, 24 Junio, 2019 Carrión revive el nacimiento de la Orden de los calatravos en una exitosa “Noche de Leyenda” en Calatrava la Vieja
Fotografía del alcalde Dionisio Moreno, con la vicepresidenta de Diputación, actores y otros concejales en Calatrava La Vieja
La Asociación Cultural El Canto Blanco pone el broche de oro a la Semana Cultural carrionera con la representación de “Los soldados de Dios”, una nueva apuesta por la protección y difusión de la historia local que reunió en el yacimiento de Calatrava la Vieja a 200 personas, el máximo aforo

La fortaleza de Calatrava La Vieja en Carrión de Calatrava (Ciudad Real) acogió el sábado por la noche una nueva edición de “Noches de Leyenda”, la representación teatral con la que todos los años la Asociación Cultural El Canto Blanco cierra la Semana Cultural carrionera, y que este año resultó de nuevo un éxito de participación, con aforo completo en las dos sesiones, un total de 200 personas.

El yacimiento abrió sus puertas en una noche mágica para revivir un capítulo de la historia fundamental para el Reino de Castilla, para las culturas que convivían en Calatrava la Vieja y para los orígenes de Carrión: la fundación de la Orden de los calatravos, la primera orden militar y religiosa que se creó en 1158 para defender el sitio de los árabes.

Bajo el título “Los soldados de Dios”, adaptación de la obra “Las espuelas de Dios” de Javier Panadero –que no quiso perderse la representación-, la Asociación El Canto Blanco apostó este año por una puesta en escena diferente, con el público sentado, y una recreación de distintas escenas históricas sucedidas en el año 1157 y que desembocaron en la fundación de la Orden de Calatrava el día primero del año siguiente.

No quiso perderse la representación el alcalde Dionisio Moreno, que acompañado de otros concejales y de la vicepresidenta de la Diputación, Jacinta Monroy, pudo revivir, junto al resto de asistentes –muchos de otras localidades-, pasajes esenciales de la historia medieval de la mano de personajes como Rolando, el último comendador de la Orden del Temple en el sitio; Sancho III, rey de Castilla; el abad Raimundo, impulsor de la Orden de Calatrava, o fray Diego de Velázquez, a quien se atribuye la idea de crear esta orden de “soldados de Dios”.

Capítulos como la llegada del abad Raimundo y fray Diego de Velázquez al alcázar de la fortaleza árabe en busca de nuevas; la confesión del comendador Rolando de su intención de abandonar la encomienda o la muerte de Doña Blanca, Reina de Castilla, fueron algunas de las escenas a los que un nutrido grupo de actores amateurs dieron vida en una noche en la que la luz del castillo se reflejó de nuevo en las aguas del Guadiana.